top of page

Lidiar con la frustración

Hay escenas que se resisten. No importa cuánto tiempo les dediques: no encajan, no fluyen, no dicen lo que deberían. Y ahí aparece la frustración, esa sensación incómoda de estar fallando justo en lo que más te importa.


Pero no siempre es un problema de capacidad. A veces es una cuestión de distancia. Estás demasiado cerca de la escena, demasiado dentro, como para verla con claridad. Insistes en que funcione así, cuando quizá necesita otra forma, otro ritmo, otra intención.



No es tiempo perdido. Es parte del proceso. Las escenas que más cuestan suelen ser las que te obligan a entender mejor la historia… o a darte cuenta de que no iban por donde pensabas.


Cerrar el documento también es avanzar. Volver mañana, con otra mirada, muchas veces es lo único que esa escena estaba pidiendo.

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page